|
|

|
<<
back |
|
Flora
En la Selva de Bia³owie¿a se han conservado los
últimos en la llanura europea fragmentos de selvas vírgenes. Gracias
a la política de su protección llevada a cabo desde hace varios
siglos, aquí han sobrevivido las numerosas especies de organismos
desaparecidas en otros lugares... |
|
|
Muchas de las especies
que se conocen en el mundo, particularmente los árboles, en la Selva
de Bia³owie¿a toman formas y tamaños desconocidos en otras partes.
Un buen ejemplo de este fenómeno natural son los tilos de la Selva
que se parecen a los robles por su aspecto y tamaño, o el sauce
cabruno que es conocido en toda Europa como un arbusto grande, pero
aquí crece como un árbol de una altura de 22 m y de un diámetro de
40 cm.
La protección de la Selva de Bia³owie¿a ha favorecido no sólo la
supervivencia de especies singulares, sino de sus grupos, así como
el mantenimiento de la disposición territorial natural de los grupos
de plantas. En el paisaje de la Selva de Bia³owie¿a indudablemente
predominan los bosques, ocupando el 96 por ciento de su superficie.
El resto constituyen campos, prados, caminos, baldíos, aguas
estancadas y corrientes. En la última década, la superficie de
terrenos no forestales va disminuyendo muy rápido porque el bosque
está regresando de manera natural a las áreas de campos abandonados
y prados.
Los tipos de bosque dominantes en la Selva son los bosques de robles
y carpes que ocupan el 47 por ciento de la superficie forestal. Los
bosques coníferos constituyen el 37 por ciento y los bosques húmedos
frondosos y mixtos – aproximadamente el 14,5 por ciento de la
superficie de la Selva. La población forestal incluye,
principalmente, la picea abies (26 por ciento), el pino silvestre
(24 por ciento), el aliso común (17 por ciento), el roble albar (12
por ciento) y los abedules: común y blanco (11 por ciento). El
fresno europeo, el tilo de hoja pequeña, el arce real, el álamo
temblón y el olmo constituyen una adición en la composición de
especies de la población forestal, aunque pueden aparecer localmente
como especies principales. El carpe blanco es muy común, sin
embargo, suele formar parte del segundo piso de las poblaciones
forestales y muy raramente se encuentra en la composición de
especies de las poblaciones principales.
En comparación con otros bosques de Polonia, los de la Selva de
Bia³owie¿a se distinguen por su relativamente buen estado de las
poblaciones forestales nativas. Casi el 40 por ciento de la
superficie forestal cubren los grupos de la edad de más de 80 años.
La edad media de las poblaciones forestales alcanza 73 años en la
parte acondicionada y 130 años en el Área de Protección Especial del
Parque Nacional de Bia³owie¿a.
El rasgo característico de las poblaciones forestales de la Selva es
su estructura compleja que se compone de varias capas, de muchas
especies y de distintas edades. Las poblaciones forestales
protegidas en el Área de Protección Especial del Parque Nacional de
Bia³owie¿a hasta hoy han guardado sus propiedades de antiguas selvas
vírgenes de llanuras donde es la naturaleza, no el hombre, la que
decide sobre la composición de especies y sobre la estructura de los
bosques. Los diagramas de abajo presentan de manera muy evidente las
diferencias entre la composición de especies nativa y la composición
de especies transformada por las actividades humanas:
La mayor influencia en la composición de especies de los grupos de
plantas que cubren un área determinada ejercen la humedad y el tipo
de suelo (estas características determinan la fertilidad del hábitat).
La relación resulta muy fuerte en el caso de ambas características.
El bosque que crece en el suelo fértil y el que crece en la tierra
estéril presentan composiciones de especies completamente distintas,
aunque sus niveles de humedad sean iguales. Asimismo, hay diferencia
entre las composiciones de los bosques cuando la fertilidad del
suelo es similar, pero las condiciones de humedad son diferentes.
En muchos sitios de la Selva de Bia³owie¿a sigue existiendo el
mosaico nativo de grupos de plantas. La disposición de los grupos
forestales más característica y esquemática la podemos observar en
los valles de los cursos de agua, lo cual es visible muy fácilmente,
caminando perpendicularmente al eje del río o del arroyo. Alejándose
de las orillas, a medida que se levanta el terreno, aparecen por
turnos: el prado anegado, el bosque de robles y carpes (desde la
variante húmeda hasta las de menor humedad), el bosque conífero
mixto y, finalmente, llegamos al bosque de pinos ubicado en los
terrenos extremadamente secos, en el suelo arenoso. Esta disposición
bastante clara está perturbada por las depresiones del terreno sin
salida de agua y con el suelo impermeable. Aquí, en las condiciones
de una humedad fuerte y muy variable, se desarrolla el bosque de
alisos, y en las condiciones de una hidratación fuerte y estable –
la turbera alta, donde puede desarrollarse el bosque conífero
pantanoso.
Entre las plantas de la Selva de Bia³owie¿a, el grupo más
representado son las plantas vasculares con algo más de 1000
especies (19 especies de helechos, 6 de licopodios, 7 de equisetos,
54 de hepáticas y un poco más de 200 especies de musgos. Muchas de
las especies de musgos y líquenes, que en el pasado probablemente
fueron muy comunes, han sobrevivido solamente en los lugares como la
Selva de Bia³owie¿a. Se ubican exclusivamente en las zonas en las
cuales el bosque ha guardado su forma original y las condiciones
naturales y las actividades humanas (o más bien, su falta) han
permitido su supervivencia. Su mayoría está vinculada con la madera
muerta o con los troncos, las ramas y la corteza de los árboles
viejos. Precisamente su presencia decide sobre la particularidad de
la Selva, siendo el indicador del grado de conservación de sus
recursos naturales.
Además de las especies singulares de plantas, en la Selva se han
guardado los grupos de plantas poco comunes en otros sitios.
Conviene mencionar, sobre todo, el bosque de piceas en la turba – un
tipo muy poco frecuente en Polonia. Su rasgo característico es la
predominancia evidente de piceas, la falta casi total de árboles
frondosos y la presencia, en su monte bajo, en el tapiz denso de
musgos de turba, de las plantas poco frecuentes, como la listera
cordata o el arándano Vaccinium microcarpus.
La familia de las plantas vasculares presentes en la Selva de
Bia³owie¿a es relativamente bien conocida, lo cual no significa, de
ningún modo, que la lista de especies ya está cerrada. A pesar de la
densidad de la masa forestal, de entre 1070 especies de plantas
vasculares encontradas en la Selva, sólo 664 de ellas son
consideradas componentes nativos de sus ecosistemas. Las demás son
las especies introducidas en la Selva a consecuencia de crear por el
hombre los hábitats adecuados para su desarrollo. Hasta ahora, hay
353 especies de este tipo y siguen apareciendo nuevas. Puede
resultar que algunas de las plantas consideradas extintas sean
presentes. Un ejemplo de especies extremadamente poco frecuentes es
la orquídea fantasma, cuya existencia en la Selva ha sido comprobada
basándose en las observaciones singulares en los años 1888, 1889,
1925, 1930 y 1996.
A las familias más numerosas de las plantas vasculares de la Silva
de Bia³owie¿a pertenecen:
* asteráceas (Asteraceae) - 108 especies
* poáceas (Poaceae) - 85
* ciperáceas ( Cyperaceae ) - 66
* rosáceas (Rosaceae) - 59
* fabáceas (Fabaceae) - 54
* cariofiláceas (Caryophyllaceae) - 43
* escrofulariáceas (Scrophulariaceae) - 41
* labiaceas (Labiateae) - 41
* crucíferas (Crucifereae) - 40
* ranunculáceas (Ranunculaceae) - 35
* umbelíferas (Umbelifereae) - 32
* orquídeas (Orchidaceae) - 24
* poligonáceas (Polygonaceae) - 24
Entre las plantas vasculares de la Selva hay 96 especies de plantas
leñosas:
árboles (26), arbustos (55) y matas (14). Estas cifras abarcan
también las especies por distintas razones dudosas (el grosellero y
el manzano silvestre, el abedul carpático y el álamo negro), así
como las especies extintas (el tejo).
|
 |
|
Flora - Puszcza Bia³owieska

|
|